La feria del libro un espacio maravilloso de aprendizaje.
La Feria del Libro siempre ha sido una gran apuesta de la ciudad para poder generar otros escenarios , para mí, un regalo, un punto de encuentro donde las palabras cobran vida de una manera única. Es un hermoso aprendizaje, donde no solo se promueven libros, sino también el acto de leer y compartir ese amor por los textos.
Me encanto la sensación de caminar por los diferentes senderos llenos de autores, editoriales, lectores y muchos compañeros. Lo más fascinante de la Feria del Libro, y de todos los espacios dedicados a la lectura , es que logran crear una gran empatía como una conexión con todos los que pasan, es como un imán; es impresionante cómo las personas se acercan a un libro que no habían planeado leer, cómo intercambian impresiones sobre lo que ven, cómo un autor puede encontrarse con su público y artista llegar por medio de la danza y el canto. En esos momentos, las barreras sociales, culturales o incluso generacionales desaparecen.
Creo que estos espacios son fundamentales, no solo para fomentar la promoción a la lectura, sino también para fortalecer el tejido social; convirtiéndose en un puente que conecta a individuos que de otro modo tal vez no nos habríamos cruzado pero que al compartir un libro, una idea o una reflexión, crean vínculos, desde la participación especialmente de los talleres; permitiéndonos expandir nuestro horizonte y conocer otras realidades, otras voces, otras historias.
Para mí, la Feria del Libro y los diversos espacios de socialización de libros son mucho más que eventos comerciales o culturales: son una fusión de la cultura y el conocimiento para todos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario